La semilla de la duda había sido plantada en la mente de Elián. Comenzó a cuestionar todo lo que creía saber sobre el diablo y su papel como sacerdote. ¿Era realmente el diablo una figura benevolente, o era solo una criatura maligna que buscaba destruir a la humanidad?
Elián creía que el diablo le había prometido poder y protección a cambio de su lealtad, y así se había convertido en uno de sus sacerdotes. Sin embargo, con el tiempo, comenzó a darse cuenta de que la promesa de poder y protección era solo una ilusión. La vida de Elián se había vuelto cada vez más vacía y sin sentido. La semilla de la duda había sido plantada
Finalmente, Elián decidió dejar su papel como sacerdote del diablo y se bautizó en la fe cristiana. Su transformación fue un proceso difícil y doloroso, pero con el apoyo de su nueva comunidad, logró superar sus antiguos hábitos y encontrar un nuevo propósito en la vida. Elián creía que el diablo le había prometido